AGRADECIMIENTO DE NUESTRO DIRECTOR POR EL ORATORIO 2022

1 agosto 2022

Comunicación/

Pozoblanco, 1 de agosto de 2022

Querida Comunidad Salesiana, queridos miembros de la Familia Salesiana, queridas familias, queridos animadores y preanimadores, queridos niños y jóvenes, queridos bienhechores del Oratorio Salesiano:

No quisiera dejar pasar el tiempo sin escribir estas palabras al término de la XLI edición del Oratorio Salesiano Bartolomé Blanco. Durante este mes de julio muchos me habéis preguntado mi opinión, mis sentimientos ante esta hermosa realidad del Oratorio. Y os confieso que el Oratorio de Pozoblanco tendría muy poco que diferenciarse del Oratorio de Valdocco. Durante este mes don Bosco ha estado presente y se ha estado paseando y ha estado jugando y ha estado poniendo molletes, y ha estado arbitrando partidos, y ha hecho carnets y curado heridas, cada vez que alguno de vosotros se hacía presente, paseaba, jugaba o servía en los distintos servicios que habéis realizado.

Durante este mes en muchísimas ocasiones me ha venido a la cabeza las palabras del Papa Francisco referidas al Oratorio de Valdocco: «El Oratorio salesiano, y todo lo que surgió a partir de él […], nació como respuesta a la vida de jóvenes con rostro y una historia, que movilizaron a aquel joven sacerdote, quien no podía permanecer neutral o inmóvil ante lo que acontecía. […] Esto implicó (y complicó) toda su vida y la de todos los que estaban a su alrededor» (del mensaje del Papa Francisco al CG28).

Queridos amigos, una vez acabada esta edición del Oratorio Salesiano “Bartolomé Blanco” quisiera felicitar a todos los que habéis participado de multitud de formas y agradecer a Dios todo el bien que hacéis a través del Oratorio. Con vuestro compromiso pastoral y el testimonio coherente de vida, son muchos los niños, adolescentes y jóvenes que descubren la presencia de Dios en su día a día.

Gracias por implicaros y ‘complicaros’ la vida, por vivir vuestro voluntariado en clave de servicio, desde la fe, apasionados por la Vida. En este tiempo difícil e incierto que nos está tocando vivir a causa de la pandemia, os habéis convertido en un signo de esperanza que ilumina, acompaña y reconforta a quienes más lo necesitan.

 

Pidamos a la Virgen María, Inmaculada y Auxiliadora, que siga cuidando nuestro Oratorio tal y como hizo en el primer Oratorio de Valdocco, para que –fieles a Don Bosco– sigamos siendo «casa que acoge, escuela que prepara para la vida, parroquia que evangeliza y patio donde encontrarnos como amigos».

Manuel del Rosal Guzmán

Director Titular

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