Mientras unos hacían las maletas pensando en vacaciones, siete de nuestros profes también metieron en ellas las ganas de seguir aprendiendo. Este verano, Erasmus+ nos ha llevado hasta Oslo, Split, Budapest y Roma. Cuatro destinos y cuatro maneras diferentes de volver a clase con la mochila un poquito más llena.
Carmen Díaz y Belén Cabrera | Oslo
Ritmo, movimiento, emociones, silencio, contemplación y naturaleza fueron los ingredientes de Well Being through the Art of Rhythm, Movement, Emotions, Silence, Contemplation and Nature. Una formación para recordar algo importante: para cuidar el aula, también hay que aprender a cuidarse.
Ana Fernández y Juanan Rubio | Split
Mindfulness, gestión del estrés, resiliencia, yoga, naturaleza… Su curso Well-Being Strategies for Teachers tenía un objetivo bastante claro: profes felices, alumnos felices. Y sí, formarse junto al Adriático tampoco suena nada mal.
Eva Pilar Ruiz y Anabel García | Budapest
Ellas se metieron, literalmente, en nuestras cabezas. Con Neuroscience: Understanding How Your Students Learn profundizaron en cómo funciona el cerebro cuando aprendemos y en estrategias para aprovechar ese conocimiento en el aula.
Antonio Castro | Roma
Antonio puso el toque más digital con Digital Toolkit for Teachers 4.0: Creating and Sharing Interactive Lessons, descubriendo herramientas y recursos para crear clases cada vez más interactivas.
Y entre curso y curso hubo también tiempo para conocer otras culturas, practicar idiomas y, sobre todo, compartir experiencias con docentes de diferentes países europeos.
Cuatro ciudades. Siete profesores. Un montón de kilómetros y nuevas ideas que ahora vuelven con ellos a Pozoblanco.
Porque nuestros profes también siguen aprendiendo. Y este verano, su aula ha sido Europa.















